12.11.07

Estamos fritos

Declaro mi admiración renovada, absoluta e incondicional a una de esas personas que sólo pueden ser inglesas: Stephen Fry.

Lo más reconocible de Fry es el papel de Oscar Wilde en Wilde, o para los más memoriosos el de Peter en Peter's Friends. Pero además de los infinitos papeles que hizo en cine, Fry tiene mil carreras diferentes: comediante de televisión y radio, novelista, presentador de programas de televisión, documentalista, autor de libros de divulgación de música clásica y poesía, recientemente blogger (cada uno de sus blessays es una obra de arte), más recientemente columnista de tecnología del Guardian (sus columnas son simplemente imperdibles), graduado con calificaciones sobresalientes de la Universidad de Cambridge. Y en el medio de todo eso, fanático absoluto de cuanto aparato tecno-computacional se haya inventado. Ah, y está diagnosticado como maníaco-depresivo, tiene varios intentos de suicidio y, en 1995, un sonadísimo episodio de depresión en el que dejó una obra en el West End de Londres, estuvo a punto de suicidarse en el garaje de su casa y se puso a manejar sin parar hasta un pueblo perdido de Francia en donde estuvo 10 días mientras las tapas de todos los tabloides ingleses lo daban por muerto.

Pero más que nada Fry asusta por lo bien que hace las muchas cosas que hace, de las que en los últimos días me estoy empachando. Cuando le entregaron un premio a no sé qué, alguien dijo que tenía un cerebro "del tamaño de Kent" (condado inglés que, por supuesto, es billones de veces mayor que cualquier cerebro). Lo que asusta también es el talento y la honestidad que tiene, y la modestia con la que lleva todo eso. Paso lista:

  • El blog es maravilloso. Escribe como sólo escriben los humoristas británicos, con estilo, eficiencia, panache y buen gusto. La mayor parte del material es estrictamente geek, pero un texto bastante largo sobre la fama en la cultura moderna que escribió hace cosa de un mes es simplemente imperdible.
  • Las columnas del Guardian, para los que se interesan en los tecnoaparatos modernosos, es obligada: no sólo sabe más que nadie de lo que habla (compró la segunda Mac que se vendió en Inglaterra, y tiene y conoce todos los aparatejos habidos y por haber), sino que leerla es un placer por más que uno no sepa ni qué es un teléfono celular.
  • Ha hecho comedias, dramas y todos los papeles imaginables en cine. Todavía no vi una actuación suya que haya resultado floja.
  • En los 80 empezó como comediante de la mano de monstruos como Ben Elton, Ema Thompson, Rowan Atkinson, etc., como actor y como guionista/escritor. Pero lo que lo hizo famoso fue el dúo Fry & Laurie, con Hugh Laurie (el insuperable Dr. House, o para los más kitsch el padre de las películas de Stuart Little). Hicieron muchas cosas juntos, pero su mejor trabajo fueron las cuatro temporadas de A bit of Fry & Laurie (yo no les dije nada, pero esta página puede ser de interés), humor inglés en la línea surrealista de Monty Python con ideas y ejecución impecables, a la vez más clásico y más radical que los intentos argentinos de Alfredo Casero. La esencia misma del humor inteligente, 500% británico, garantizado, probado y comprobado.
  • Realizó para la BBC una de-mo-le-do-ra serie de 2 documentales sobre los trastornos bipolares, Stephen Fry: The secret life of the manic depressive. Están hechos en primera persona, y son su exploración personal de la enfermedad, de cómo le marcó la vida, de las opciones que tiene para tratarla/manejarla, de lo que dicen al respecto los científicos, los enfermos, sus amigos y parientes. Un nivel de honestidad que transmite a todos - se desnuda por completo y logra que todos los que entrevista (incluyendo a personajes famosos como Richard Dreyfuss, o a su propia hermana) hagan lo mismo. Conmovedor, informativo, entretenido, coherente, todos los adjetivos le quedan cortos.

Así que simplemente eso: un aplauso largo y sostenido para este gigante (literalmenmte: es altísimo). ¡Siga así, maestro!

1 comentario:

Paula dijo...

No podrías haber expresado mejor la admiración que siento por este hombre. Un monstruo con talento, inteligencia, imaginación y buen gusto: la esencia de la genialidad. Y sí, yo también pienso que A bit of Fry and Laurie es una gran serie, me alegra ver que no soy la única friki de habla hispana que la ha visto XD.
¡Muy buena entrada! :)