9.10.07

Cómo ir gratis a las universidades más caras del planeta

¿Te bocharon en el ingreso al MIT? ¿La beca de Stanford no te salió? ¿Querías ir a Yale pero no tenes ni para el bondi a Glew? ¡A no desesperar!

La sección Chocolate por la noticia de ¡Lo parió! redescubrió la rueda, o en este caso se encontró con una gran sección de uno de los servicios más usados de Internet: itunesU


El truco es el siguiente: para los que tengan el iTunes (se descarga gratis acá), se conectan al iTunes store de Estados Unidos y buscan la sección iTunesU. Ahí van a encontrar un listado de universidades, y dentro de cada universidad una lista de cursos y seminarios que se pueden descargar en audio o en video. O sea, simplemente se descargan las clases (sin materiales impresos, aunque en algunos casos sí con los programas y las listas de lecturas en pdf). Revolviendo entre la oferta de las distintas universidades hay muchos temas interesantes (mucha ciencia, tecnología e informática, pero bastantes humanidades, artes, literatura, cultura, religión, etc.), con capos en lo suyo, y muchas conferencias o paneles sobre los temas más diversos dictadas por gente que va de Steve Jobs al Dalai Lama, pasando por infinidad de escritores, periodistas, científicos, etc.

Los archivos están en AAC, el formato de compresión de Apple, pero el mismo itunes los convierte a MP3 para los que los quieran pasar a cualquier MP3 (los iPod los reproducen así como vienen) y tomarse el 60 poniendo cara de gran intelectual cosmopolita en ejercicio.

Otra opción es el OpenCourseWare del MIT, de donde se descargan paquetes con videos de algunas clases y material de lectura (esto se descarga directo del navegador). Y, metiéndose ya en el terreno de las universidades pagas a distancia que les cambiaron la vida a la gente, ni hablar de The Open University, el programa pionero inglés que es a UBA XXI como el Himalaya es a una baldosa levantada por las raíces del malvón del patio de mi casa (escépticos dirigirse hacia el videoclub más cercano a alquilar Educating Rita).

Lo que vengo escuchando hasta ahora (un curso de "Literature and crisis", sobre obras de Platón, Aristófanes, Boecio, Shakespeare y Voltaire que reflejan momentos de crisis personal, cultural o política) es muy interesante, aunque tampoco es que está 100 millones de kilómetros por delante de clases que he escuchado en la Argentina (corrección: de las buenas clases, que no necesariamente abundan).

Ahora bien: ya que la UBA es una universidad pública (a diferencia de todas estas universidades gringas), ¿por qué no tienen un emprendimiento como éste en lugar de lucrar con el curro de las desgrabaciones de clases? Esto es simple, relativamente fácil de realizar, no requiere de ningún gran despliegue de tecnología ni de dinero, y acerca la universidad a la gente que no puede acercarse a las clases. También les puede venir muy bien a los chicos de los secundarios, para que se den una idea de lo que son las clases universitarias. ¿A alguien se le va a prender la lamparita, o es demasiado pedir?

4 comentarios:

Entretanto dijo...

Es muy interesante, che. Pero también, es cierto, es mucho pedir.

Pablo Toledo dijo...

Me lo temía, pero soñar no cuesta nada (y hacer esto tampoco: con un micrófono, un miserable grabador digital o incluso de cinta, una computadora y una persona mínimamente capacitada alcalnza, y si hay algo que a la UBA le sobra es gente calentando sillas o estudiantes ávidos de cualquier cosa que infle un currículum raquítico o un bolsillo alicaído). De hecho, las cátedras podrían/deberían hacer esto por su cuenta, aunque sea para la gente que está cursando y no siempre puede estar en todas las clases, o para hacer circular el material (en la página de iTunesU de la U. de Stanford dice, jsutamente, que también es una herramienta de estudio para los propios estudiantes, y eso que ellos pagan decenas de miles de dólares al año nada más que de tuition).
Y no es una cuestión de acceso digital o de cuánta gente tiene iPods y banda ancha: con 1 peso de cybercafé te bajás un MP3 de una clase de 2 horas (de una clase de 4 horas también) y lo quemás en un CD que después se puede copiar para el resto de los compañeros en cualquier computadora, incluso en la del mismo cyber.

Nina London dijo...

El título te lo imprimis en papel higiénico y listo!...digo, como suele pasar acá en más que muchos casos!

Pablo Toledo dijo...

No estoy hablando de educación a distancia, cosa que las universidades argentinas ven como un curro que además les permite cobrar por títulos de grado (caso universidad virtual de quilmes, una universidad pública que cobra y mucho por las carreras de grado a distancia), sino de algo mucho más simple y, a la vez, revolucionario: dejemos que los que estén interesados en un curso lo sigan por Internet, hagamos que las clases sean verdaderamente públicas, acerquemos el conocimiento a todos sin requisitos burocráticos. Incluso, para los que quieran, es una manera de anotarse en las carreras y dar las materias como alumno libre. Y para los que no, simplemente es una forma de aprender cosas.

No todo se trata de juntar cuadritos en la pared.