17.9.07

Fútbol, con F de Forro

Que haya imbéciles capaces de abonar a la subsistencia del "diario deportivo Olé", un pasquín neonazi disfrazado de publicación "popular", es uno de los motivos que me hace descreer de la raza humana.

Chilisoup objeta en un post contundente el rol que se le da a la mujer en el deporte, sobre todo al ver cómo la selección nacional de fútbol femenino es ninguneada, juega mal y practica un deporte que no tiene difusión alguna (a pesar de que se trata de fútbol... aparentemente las mujeres pueden jugar al tenis o al hockey, hacer alguna disciplina de atletismo, pero que no se metan con las cosas "en serio"). Se ofende, y con razón, de uno de los últimos vómitos mentales de los ¿humanoides? que trabajan en ese engendro editorial pergeñado en el baño de servicio del Grupo Clarín:

Esto es lo que escribió Antonio Serpa (aserpa@ole.com.ar) y publicó el diario Olé (en tono de chiste, tal vez) sobre el partido que perdió Argentina:

El mundo está lleno de deportistas que nos enorgullecen. El seleccionado de fútbol femenino es un ejemplo. Ejemplo de lo contrario. En su debut en el Mundial, perdieron 11-0 con Alemania. Ojo, las mató el 9-0 porque estaban ahí del descuento y ¡quién las paraba! Pero tranquilas, chicas: nadie esperaba más. El fútbol es para hombres, ¿o ustedes nos vieron tejiendo? Así que al regreso, sin dramas vuelven a lo de todos los días y me lavan bien los platitos, eh.

No es gracioso, para nada. Es patético.

Ahí tienen el mail de don Serpa, para hacerle saber lo que opinan de su "chiste". Mientras tanto, en los comentarios del post de Chili, ensayé cómo sería una versión en espejo de este exabrupto pitecantrópico:

OTRO FRACASO DEL HOCKEY MASCULINO
El seleccionado de hockey masculino volvió a ofrecer otro lamentable espectáculo, perdiendo su primer partido del Heptangular Panasiático por 48 a 0 contra Malasia, decimoquinto equipo del ránking mundial.
El seleccionado de hockey femenino es un ejemplo: juega, gana, gusta y se ganó el respeto de un país indiferente al deporte. A esa potencia a nivel mundial, se opone este rejuntado de muertos de hambre que desprestigia los colores de la camiseta. ¿A VER CUÁNDO VAN A ENTENDER QUE ESTO ES H-O-C-K-E-Y, Y NO UN CAMPEONATO DE MASTURBACION COLECTIVA? Vuelvan a sus casas a tocarse mirando los posters de Playboy y a arreglar los enchufes, que es para lo único que sirven, y déjenle el hockey a las mujeres, que para algo están donde están. Y no se olviden de cambiar la lamparita del baño.
Las probabilidades de que esto sea publicado en Olé (o en cualquier publicación deportiva que no sea la sección de deportes del Buenos Aires Herald, capitaneada por Graciela Ortiz) son de 0 en 10 millones. Mientras las cosas sigan en ese tono, cada lector (y ni hablar de cada miembro del equipo editorial) del coso ese no merece siquiera un escupitajo facial (Zorzenón dixit): al periodista, todo. Al imbécil con teclado y los descerebrados que lo apañan, ni justicia.

3 comentarios:

chili soup dijo...

Genial, Pablo. Me encantó tu comentario (y el post, obvio).

Entretanto dijo...

Muy bueno, Toledo, de acuerdo en todo. Y además me hiciste reir. Abrazo.

Curda Floja dijo...

A pesar de la gracia que me causó esta entrada no puedo dejar de hacer algunos comentarios que me resultaron pertinentes. El primero es recordar que existen pocas expresiones tan populares como el fascismo o el nacionalsocialismo, quiero decir que habitualmente lo neonazi responde a clamores populares y justamente eso es lo más peligroso de esos terroríficos movimientos. Esto, por supuesto, no quiere decir que lo popular sea necesariamente nazi, pero bueno, esa es otra discusión.

Entrando puntualmente al comentario sobre Olé, demás está decir que el comentario de el lamentable cronista es por demás repudiable, pero más allá de eso y aclarando que nunca en mi vida compré el diario Olé, tengo que decir que me resulta desafortunado el comentario de suponer que todos los consumidores de ese producto adhieren al espíritu cargado de misoginia que se presenta en la nota.

Desconozco si el nombre de tu excelente blog (¡Lo Parió!) responde a una suerte de “homenaje” a Fontanarrosa, pero creo que podemos coincidir en que este autor no responde a ninguna de las cualidades expresadas por tu persona en el blog. Pues bien, te recuerdo que Olé publico notas firmadas por Roberto Fontanarrosa que podrás encontrar en el sitio del diario.

Me parece que tu, por momentos exagerada, reacción cae en un error parecido en algún punto, aunque mucho más leve, al del cronista. Quiero decir, encasillar a un deportista por su género me parece tan arbitrario como encasillar a un periodista por donde escribe. Grandes autores quisieran esconder lugares donde han tenido que escribir para llenar la olla a fin de mes.

Felicitaciones por tu blog, lo leo a menudo y perdón por la extensión del comentario.