24.11.07

Mitología criminalística

Una vez más, no entiendo.

Ayer fue la presentación de In fraganti, la antología de cuentos de tema policial en donde está incluido mi cuento "Causas simples para crímenes improvisados". Muy simpáticos y atinados estuvieron Vicente Battista (amigo de la casa), Juan Sasturain y Ernesto Mallo. Para variar, y quizás como marca generacional de gente más dedicada a ser gente que a mear arbolitos en cada lugar que pisa, no se dedicaron a echarle tierra a los "nuevos narradores" (como en las presentaciones de La joven guardia y En celo, donde más que presentadores lo que había eran quintas columnas del enemigo más acérrimo), y hablaron más del tema policial en Argentina, al que Sasturain y Battista aportaron unos cuantos ladrillos a lo largo de su carrera, que de la antología, a la que sin embargo dedicaron unos párrafos debidamente elogiosos (entre ellos unas vecinales y barraquenses menciones hacia mi cuento, que al parecer ocurrió a pocas cuadras de la casa en la que Battista vivía en ese momento).

Pero un comentario de Diego Grillo Trubba, certificado por Violeta Gorodischer, autora del cuento en cuestión, me recordó una de las características de la argentinidad que más detesto, que menos entiendo, que más me sublevan (como dirían los ingleses, siempre tan gráficos, que me hacen hervir la sangre): la admiración por el odontólogo Barreda.

El tipo era, aparentemente y según su relato, víctima de abuso psicológico familiar. Les voló la cabeza a su mujer y sus hijas, al parecer a sangre fría.

¿Qué hay para admirar? ¿Su violencia? ¿Su violencia como respuesta al abuso no físico? ¿Su falta absoluta de remordimiento?

¿No será que la admiración a Barreda es el resultado del machismo argentino? Las mujeres de la casa se habían salido de su lugar, Barreda no había sabido controlarlas ni "ponerse los pantalones", finalmente tuvo una reacción de digno macho cabrío y puso en caja (cajas de madera enterradas, para hacer un mal chiste) a sus indómitas mujeres. La violencia, la violencia más absoluta y extrema y sádica, y sobre todo más justificada e "incastigable" porque se ejerce por derecho propio, son la prerrogativa del macho. Barreda finalmente ocupó su lugar de hombre, y por eso hay que aplaudirlo y admirarlo, no castigarlo.

Al fin y al cabo, ninguno de los que embanderan su devoción a Barreda levantan altares parecidos a las cientos, miles de mujeres que todos los años (todos los días) responden a los ataques de parejas golpeadoras. Mi vieja trabajó muchos años en un hospital de Buenos Aires con casos de violencia y abuso intrafamiliar, y a través de ella vi muchos casos de mujeres que agarran a sus hijos y se van, de hijos que crecen y le responden a sus padres (esta semana, sin ir más lejos, un chico de 17 años mató a su padre que lo había golpeado toda su vida - ¿alguien lo elevará a héroe popular junto con la estampita de Barreda?) , de familias destruidas por ciclos de violencia que llevaban generaciones enteras y rescatadas por verdaderos actos de heroísmo de alguno de sus miembros al irse de casa, al responder, al denunciar, al decir basta.

Pero a esas nadie las admira. Los policías que no les toman las denuncias en las comisarías, y que alguna cachetadita a sus mujeres le habrán dado para ponerlas en su lugar, seguramente admiran a Barreda.

Quienes reivindican a Barreda tienen un horror primigenio del contracaso de ese imbécil: Lorena Bobbitt, que como respuesta al abuso sexual no mató a nadie pero sí cortó el atributo de macho del abusador (a quien, para cerrar el simbolismo del caso, se lo reinsertaron en un quirófano y que luego filmó una película pornográfica, John Bobbitt Uncut, para poner las cosas en su lugar, porque el macho se demuestra cojiendo a troche y moche). Lorena Bobbitt es Lilit, la Eva rebelde borrada de los Evangelios pop, porque está bien interpretar como un hecho simpático a tres asesinatos brutales pero con la pija de un macho no se jode.

Y entonces ahí tenemos a Barreda, el héroe del machismo más imbécil y encarnado de la argentinidad, el baluarte de los que quieren y no pueden ser machos patriarcales, el mal chiste de los que no se atreven a admitir de frente sus ideas. Déjemonos de joder.

20.11.07

Mitología política




Esta foto viene a probar algo que yo vengo diciendo desde hace rato: la supuesta belleza de Cristina Fernández de Kirchner es un mito inventado por los noteros chupamedias de CQC. Y no me vengan con "el carisma personal" o "la atracción de las ideas". La única verdad es la realidad, y la presidenta electa será muchas cosas pero fuerte, lo que se dice fuerte, no está, por más dólares de botox, maquillaje, pilchas y accesorios que se eche encima.

En todo caso, planteo la pregunta: si nadie les pide a los políticos varones que sean elegantes, flacos, bien peinados o siquiera que se afeiten por la mañana (de hecho, si en ciertos políticos es un "valor" la desprolijidad o la despreocupación por la apariencia), ¿para qué la idiotez de que las políticas mujeres deberían ser guapas? ¿Cuántas falsas mujeres atractivas al estilo de Cristina K o María José Lubertino hacen falta dentro de las filas "progres"? ¿No alcanza con las pieles de María Julia por el bando contrario? ¿Será la herencia de las mujeres peronistas, en la línea María Eva Duarte actriz de teléfono blanco y Estela Martínez bataclana centroamericana?

19.11.07

El "futuro" del libro

Hoy coinciden dos versiones distintas del "futuro del libro" en las noticias. Y las dos dan ganas de ir a dejar flores y una carta de agradecimiento en la tumba de Gutenberg.

La primera y más cercana es la iniciativa de La Nación y Capítulo Dos para montar una semana de acción POD (print on demand, impresión sobre demanda para los amigos). La idea es simple: máquinas que fabrican copias únicas de libros, básicamente una impresora láser con una encuadernadora y una impresora de tapas.

¿Ventajas? Muchas, y anticipadas por Gabriel Zaid en el archifamoso Los demasiados libros y por Jason Epstein en el menos floripondioso pero más fundamentado "desde el negocio" The Book Business: Past, Present and Future. Básicamente, cambia el modelo de acceso a los libros. No existe la distribución de papeles impresos, sólo se envían datos (Negroponte agradecido). En lugar de que los editores paguen la impresión de un montón de libros que no se venden, y de que también se pague por llevarlos a las librerías, almacenarlos en depósitos y volver a llevar a los depósitos los ejemplares sin vender, la editorial prepara una base de datos a la que accede cada puesto de venta cuando el cliente lo pide. El libro se "fabrica" mientras el cliente espera, o se puede encargar y pasar a buscar más adelante. Se acabó el "fuera de catálogo", se acabó el "me llega la semana que viene".

Se hace más factible un modelo en el que una editorial, por ejemplo, universitaria o académica produzca muchos títulos de los que no se venden casi ejemplares, porque se elimina el costo financiero de la edición (más allá del costo fijo de la edición en sí: editing, corrección, diagramación, eso es igual). O, con costo cero, se puede armar lo que están "probando" esta semana: poner en circulación libros agotados, el catálogo entero de cualquier editorial siempre disponible en cualquier parte. O llegar a lsueño de cualquier editor, que todos sus libros estén disponibles todo el tiempo en todas partes, en todos los países, en todas las librerías y en cualquier parte en la que se instalen las máquinas (Epstein piensa en un sistema de compra online con entrega en kiosquitos tipo casas de revelado de fotografía). Cultura para todos.

¿Problemas? Varios, también. Para empezar, la impresión de cada ejemplar es cara (aunque es más barato, como demuestra Zaid, que el costo de imprimir, almacenar y mover ejemplares que no se venden), y es directamente proporcional a la cantidad de hojas del libro. No se imprime en colores. Las máquinas por el momento no están desarrolladas en un formato manejable a gran escala por gente poco capacitada (idealmente serían como fotocopiadoras grandes, con el mismo nivel de mantenimiento y especialización de operarios).

En el caso de La Nación, hay en el catálogo algunas cosas interesantes (como Permiso para quererte, gran novela de Julia Coria, amiga de la casa). El catálogo online, en el sitio de Capítulo Dos, es un desastre: mal organizado, no se puede buscar, faltan títulos (un título de Sigfried Unseld, por ejemplo, que me interesa y que según La Nación está en el programa directamente ni figura en el sitio), no están las tapas, navegarlo es tan placentero como operarse de las muelas de juicio sin anestesia. Los precios de los libros, por otra parte, comprueban que con este modelo no revolucionan nada: entre 40 y 80 pesos cada libro, algunos más caros. Una buena idea mal ejecutada, por lo menos para alguien que lea las promos y visite el sitio. No dan ganas de ir a la librería a averiguar de qué se trata.

La otra noticia fue hoy, en Estados Unidos: Amazon dio "un paso adelante" y lanzó el Amazon Kindle, su lector de ebooks. Por unos "modestos" 400 dólares se compra el simpático aparatito más o menos del tamaño de un libro, con una pantalla de tinta electrónica y un diseño que parece... un reloj digital japonés con calculadora de 1984 que se tomó un tubo de esteroides.

El aparato se conecta a las redes de datos de telefonía celular y descarga (o sea, compra) los libros directamente de Amazon. También puede descargar diarios, revistas y blogs. Como es tinta electrónica y no pantalla TFT/LCD, la batería dura bastante.

Pero, volviendo al principio del párrafo anterior, encontramos el error conceptual (aparte de lo horrible del diseño del bicho). Esto sería una gran idea si no fuera una máquina de comprarle cosas a Amazon en vez de un lector de ebooks. Por 400 dólares, la máquina no lee los archivos que uno ya tiene en la PC salvo que uno se los autoenvíe a una dirección de email para que Amazon COBRE por convertirlos y enviarlos al Kindle. Si me descargo La Ilíada del Proyecto Gutenberg, le tengo que pagar a Amazon para leerlo en mi aparato. Si quiero subir un documento que escribí en Word, le tengo que pagar a Amazon. Cobran hasta por cargar el contenido de los blogs, que en la PC son gratis.

O sea, por 400 dólares me compro una cabina de peaje para llenarle los bolsillos a Amazon. Y eso es la gran "revolución" que va a "liberar" a los libros. Podría haber sido una gran idea (capaz que, con los hackers adecuados, se convierte en una gran idea: ese aparatito con un programa que me permita cargarle documentos gratis desde mi PC es otro tema), pero así como está que se la guarden, al codex no hay con qué darle, y mucho menos con estas "geniales ideas".

Si éstas son las ideas visionarias que van a repensar el libro, si éstas son las geniales cabezas que están elucubrando el futuro, estamos fritos.

12.11.07

Estamos fritos

Declaro mi admiración renovada, absoluta e incondicional a una de esas personas que sólo pueden ser inglesas: Stephen Fry.

Lo más reconocible de Fry es el papel de Oscar Wilde en Wilde, o para los más memoriosos el de Peter en Peter's Friends. Pero además de los infinitos papeles que hizo en cine, Fry tiene mil carreras diferentes: comediante de televisión y radio, novelista, presentador de programas de televisión, documentalista, autor de libros de divulgación de música clásica y poesía, recientemente blogger (cada uno de sus blessays es una obra de arte), más recientemente columnista de tecnología del Guardian (sus columnas son simplemente imperdibles), graduado con calificaciones sobresalientes de la Universidad de Cambridge. Y en el medio de todo eso, fanático absoluto de cuanto aparato tecno-computacional se haya inventado. Ah, y está diagnosticado como maníaco-depresivo, tiene varios intentos de suicidio y, en 1995, un sonadísimo episodio de depresión en el que dejó una obra en el West End de Londres, estuvo a punto de suicidarse en el garaje de su casa y se puso a manejar sin parar hasta un pueblo perdido de Francia en donde estuvo 10 días mientras las tapas de todos los tabloides ingleses lo daban por muerto.

Pero más que nada Fry asusta por lo bien que hace las muchas cosas que hace, de las que en los últimos días me estoy empachando. Cuando le entregaron un premio a no sé qué, alguien dijo que tenía un cerebro "del tamaño de Kent" (condado inglés que, por supuesto, es billones de veces mayor que cualquier cerebro). Lo que asusta también es el talento y la honestidad que tiene, y la modestia con la que lleva todo eso. Paso lista:

  • El blog es maravilloso. Escribe como sólo escriben los humoristas británicos, con estilo, eficiencia, panache y buen gusto. La mayor parte del material es estrictamente geek, pero un texto bastante largo sobre la fama en la cultura moderna que escribió hace cosa de un mes es simplemente imperdible.
  • Las columnas del Guardian, para los que se interesan en los tecnoaparatos modernosos, es obligada: no sólo sabe más que nadie de lo que habla (compró la segunda Mac que se vendió en Inglaterra, y tiene y conoce todos los aparatejos habidos y por haber), sino que leerla es un placer por más que uno no sepa ni qué es un teléfono celular.
  • Ha hecho comedias, dramas y todos los papeles imaginables en cine. Todavía no vi una actuación suya que haya resultado floja.
  • En los 80 empezó como comediante de la mano de monstruos como Ben Elton, Ema Thompson, Rowan Atkinson, etc., como actor y como guionista/escritor. Pero lo que lo hizo famoso fue el dúo Fry & Laurie, con Hugh Laurie (el insuperable Dr. House, o para los más kitsch el padre de las películas de Stuart Little). Hicieron muchas cosas juntos, pero su mejor trabajo fueron las cuatro temporadas de A bit of Fry & Laurie (yo no les dije nada, pero esta página puede ser de interés), humor inglés en la línea surrealista de Monty Python con ideas y ejecución impecables, a la vez más clásico y más radical que los intentos argentinos de Alfredo Casero. La esencia misma del humor inteligente, 500% británico, garantizado, probado y comprobado.
  • Realizó para la BBC una de-mo-le-do-ra serie de 2 documentales sobre los trastornos bipolares, Stephen Fry: The secret life of the manic depressive. Están hechos en primera persona, y son su exploración personal de la enfermedad, de cómo le marcó la vida, de las opciones que tiene para tratarla/manejarla, de lo que dicen al respecto los científicos, los enfermos, sus amigos y parientes. Un nivel de honestidad que transmite a todos - se desnuda por completo y logra que todos los que entrevista (incluyendo a personajes famosos como Richard Dreyfuss, o a su propia hermana) hagan lo mismo. Conmovedor, informativo, entretenido, coherente, todos los adjetivos le quedan cortos.

Así que simplemente eso: un aplauso largo y sostenido para este gigante (literalmenmte: es altísimo). ¡Siga así, maestro!

9.11.07

Cultura Sushi-matemática

En quinto año del secundario tuvimos un profesor de matemáticas bastante particular. El tipo era gordo, medio petiso, pelado, desprolijo y con facha de bohemio que claramente estaba en otra. Su uniforme habitual eran pantalones sport un talle y medio más grandes, camisas medio salidas, saco. Se notaba de a cinco cuadras que daba clases porque tenía ganas, porque le gustaban las matemáticas (o las chicas de quinto año) o porque no tenía nada mejor que hacer. Faltaba seguido.

Sus clases eran despelotadas. Hablaba del tema con más pasión que otra cosa, y si no lo seguían, bueno, qué le vas a hacer. Tres veces por hora se iba por las ramas y nos contaba de sus días en el Colegio, de cuando militaba en el centro de estudiantes, o simplemente se colgaba. Era ingeniero, eso nos dijo alguna vez. No entendí nada de lo que enseñó (algo de matrices y operaciones y sistemas de números, las matemáticas me habían dejado atrás mucho antes de que llegara él), pero aprobé la materia, cosa que habla más de sus ganas de hacer la vista gorda que de mis conocimientos.

Un día una compañera cayó con una revista "Pronto" que tenía en tapa a Soledad Silveyra. En lka nota estaba él: la nota, en realidad, hablaba de él. Con la misma pinta de schleper con la que venía a dar clases salía en las fotos al lado de "Solita". El tipo era pareja de ella, y además era dueño de una constructora y estaba forrado en guita. Cuando le mostramos la revista y le preguntamos si era él nos preguntó si no teníamos cosas más interesantes para leer y siguió hablando de los sistemas de ecuaciones.

Pero se le debe haber pasado rápido el sonrojo, porque unos años después (ya separado de Solita) fue funcionario de De La Rúa en la municipalidad, y en la presidencia, en la parte de turismo. Era un gran amigo de Aíto o de Antonito o de los dos, en las reuniones de los sushi era algo así como la salsa de soja.

Y cayó en desgracia como todos ellos, y la recicladora política del Pro le desenvolvió las gasas a su momia. Y hoy resulta que vendría a ser el sucesor de la "silla caliente" de la Secretaría de Cultura, después del bochazo eclesiástico a Liprandi y el bochorno mediático de Rodríguez Felder. Lombardi, peinate de lo que quieras, sacate la Franja y hacete sushi para terminar con Macri, largala a Solita, hacé lo que quieras, pero desde acá (yo y todos los de quinto novena) te tenemos la ficha. Y cuando tengas un rato libre, explicame de vuelta matrices, que no entendí una goma.

2.11.07

Genesis (sin Phil Collins, sin Peter Gabriel, sin Rutherford, sin nadie de nadie)

Chili pregunta en un comentario al post anterior de dónde salió la idea para el diálogo. Nobleza obliga, acá va la respuesta.

La idea salió de una invitación a leer en "Yo, pecador" con la consigna de textos sobre sexo, un género que la verdad nunca me interesó demasiado en sí. Y me di cuenta de que lo que generalmente me pasa con los textos literarios que tocan el tema del sexo es que lo hacen algo estético/espiritual/otra cosa, incluso cuando no pasan de la descripción mecánica del acto. O sea, o es Los cuadernos de don Rigoberto de Vargas Llosa (lo más estetizado) o puede ser Henry Miller, pero de cualquiera de las dos maneras siempre se trata de sexo como de puerta a otra cosa, o como de algo-distinto-de-sí-mismo. No hay sexo sin metáforas, eso es pornográfico y no literario, parece ser el estado de situación.

¿Qué sería lo opuesto? Bueno, lo opuesto sería hablar del sexo de la manera en que un maquinista habla de la locomotora, desacralizarlo completamente, anti-elevarlo. Empecé a escribir con la idea de hacer un diálogo que tratara al sexo de una forma casi industrial, totalmente desidealizada/desideologizada (en el sentido marxista de la palabra), y nada mejor que el ambiente del cine porno como variante, si se puede, incluso más capitalista de la prostitución.

En la línea 5 necesitaba un nombre para el productor/director, y el tercer apellido que escribí fue Ocampo. Ocampo trajo a Adolfo, Adolfo a Jorge Luis, Jorge Luis a Pepe, y para esa altura ya estaba el tema de los escritores instalado: Manucho, Ricardo, César, Rodolfo, Alan y Rodrigo fueron intencionales, pero todos aterrizaron ahí por accidente. Que este diálogo ternminara siendo también una metáfora del campo cultural fue un bonus.

El tema sindical/tratado político sobre la explotación fue por la idea del principio: el sexo es el trabajo, entonces qué más lógico que un texto sindical sobre el sexo. De hecho, existe AMA (Asociación de Meretrices Argentinas), un gremio de "trabajador@s del sexo" que (vaya sorpresa) la CGT se niega a reconocer y que está en la CTA. Odio profundamente la romantización de la prostitución (esa idea de la "puta oráculo", la "puta que te resuelve la vida", la "puta sabia que cura la sociedad"), me parece una justificación pelotuda de un comercio denigrante o en todo caso una manera de ignorar el hecho básico de una mujer que alquila su cuerpo a quien pueda pagarlo (por dominación, por opción, por violencia, por necesidad, por imposición, por millones de motivos que rara vez incluyen "porque me satisface de la manera en que un abogado se hace llamar DOCTORRR González") haciendo como que en realidad pasa otra cosa. Por eso que estas actrices porno hablan, literalmente, de trabajo. Quizás salven al mundo en otros momentos, tienen vidas y pagan impuestos y van al supermercado y se cortan las uñas de los dedos de los pies y son miserables y son maravillosas, pero cuando hablan de su trabajo hablan de trabajo como un colectivero habla del Mercedes 1114, de los inspectores que le rompen las pelotas, de la máquina boletera que no anda y de la manifestación de mierda que le cagó el día.

Para cuando llegué a la parte de las teorías de explotación ya tenía un objetivo claro, y las dos posturas de ellas son casi inevitables: dos teorías dominadas del trabajo, dos imágenes falsas del orgullo y el lugar del dominado, y la resignación inevitable porque, dentro del sistema, no hay salida del sistema. Marx 101, supongo.

O sea: no sé cómo fue exactamente que se me ocurrió, pero así lo recuerdo, o vero o ben trovato pero en todo caso lo que queda.

27.10.07

Lo prometido es deuda: sexo posta posta

Cumpliendo con la promesa, aquí está el texto que leí en la presentación de ayer. Como dije antes, chusco y chabacano, así que están prevenidos.

- ¿Te queda de la crema que me prestaste el otro día?

- ¿El desmaquillador?

- No, esa de las lastimaduras. Tengo el culo a la miseria.

- Fijate en la cartera.

- A Ocampo hoy se le ocurrió hacerse el director, y nos hizo repetir una escena como cuatro veces.

- Hay días que no se aguanta ni él. ¿Con Adolfo?

- No, peor: con Jorge Luis. ¿Viste cómo le gusta agarrarse fuerte y bombear? Imaginate eso cuatro veces, y Ocampo que gritaba instrucciones todo el tiempo.

- A veces parece que lo hicieran a propósito. No hay derecho. A mí la semana pasada me hicieron una parecida con una doble penetración: empezaba con Pepe y después entraba Manucho, pero a Manucho, pobre, no se le paraba.

- Es que también…

- Sí, cuando largábamos Manucho debía fijarse en el culo de Pepe y eso sí que lo calentaba, pero cuando Pepe se movía para el costado y yo se la tenía que empezar a chupar mientras Pepe me la daba por atrás, a Manucho le quedaba muerta como un gusano. Parecía una babosa, yo no sé cómo lo contratan.

- Sí sabés: es el único que consigue actores para las películas de trolos. Ocampo no los puede ni ver, si fuera por él esas películas no las haría, pero Manucho le armó todo el negocio y con esas parece que gana muy bien.

- Ocampo no querrá saber nada con los trolos pero bien que a nosotras nos pone a trabajar juntas todos los días: si fuéramos pareja de verdad nos chuparíamos la concha menos seguido.

- En las películas de afuera es lo mismo.

- Sí, pero a esas minas después las tratan como reinas.

- Y cobran. En Estados Unidos se llenan de plata, pero acá…

- Acordate el año pasado cuando cayó el inspector del sindicato de tramoyistas por no sé qué cuestión del contrato de Abelardo, el iluminador, y estuvimos una semana entera sin trabajar hasta que arreglaron. Si a Ocampo le hacemos un paro vas a ver que no nos jode más.

- Seguro, el paro hay que hacerlo con Manucho.

- Reíte todo lo que quieras, pero igual no tenemos ni obra social ni vacaciones ni aportes ni nada. Hasta nuestras propias cremas tenemos que traer, si fuera por ellos no pagarían ni el lubricante: si te lastimás, o cuando no podés trabajar porque estás indispuesta, ¿quién te lo paga? Ni Ocampo ni César ni Ricardo ni nadie.

- ¿Y César y Ricardo qué tienen que ver?

- Todo, mi amor. Si no fuera por Ricardo y César esto se cae a pedazos. La plata para los canas la pone César, los contactos con los negocios que venden las películas son todos de Ricardo. Y fijate vos ahora cómo estás: ¿si mañana no podés trabajar qué pasa?

- Qué mañana ni mañana, si no puedo trabajar esta noche voy a la casa de Jorge Luis y lo castro.

- Mirá que vas a necesitar un cuchillo grande… Pero es lo que te digo, ponemos el cuerpo y nos tratan como basura.

- Sí, nos rompemos el culo trabajando.

- Mirá que sos boluda, vos.

- Para vos que decías del sindicato: esta noche tengo a uno de no sé qué gremio.

- ¿Ocampo te pidió comisión?

- Lo de siempre.

- Hijo de puta.

- Che, vos todo el tiempo te quejás y me llenás la cabeza pero bien que después te quedás calladita.

- No mientas: el otro día con Abelardo qué pasó.

- Abelardo es una cosa, pero agarrate con Ocampo y fijate qué hacés el día en que te diga que no vengas nunca más.

- Juicio, eso le hago. Sabés la de abogados que conozco, le meto un juicio y se termina todo. Esto es un laburo.

- Justamente: hay una fila de pendejas que quieren hacer nuestro laburo por menos guita, y lo único que les interesa es salir en las películas y si no les pagan les da lo mismo. ¿Te parece que Ocampo te va a dar mucha pelota si le vas con estas historias?

- Que vea cuántas de esas pendejas hacen lo que hacemos nosotras.

- Alguna seguro que hay, y hasta seguro tiene tetas más grandes y la cola más parada que nosotras.

- En este negocio no se trata de lo que tengas: lo importante es cómo lo movés.

- Un culo caído no hay como moverlo, querida...

- No estés tan segura. ¿Estuviste la semana pasada, cuando hicieron la película con la gorda? Trajeron una gorda de 300 kilos y la pusieron con Alan y Rodrigo, casi los aplasta. Así que si hay gente que se calienta con eso, nosotras podemos hacer cualquier cosa.

- Es que los tipos vienen cada vez más enfermos, te digo que no sé qué mierda se les metió en la cabeza. Decí que Ocampo en el fondo es bien tradicional, pero el otro día los chicos que hacen la edición me mostraron unas cosas que se bajaron de Internet y están todos muy rayados: los que no se cagan a palos están con gordas, enanas, disfrazados de cuero, veinte tipos con una sola chica.

- ¿Y la chica qué hace?

- Nada: les chupa un poco y después le acaban encima, hacen fila para cojérsela, y te digo que si lo pensás es más fácil que trabajar bien con uno solo.

- Decí lo que quieras, yo eso ni loca. Yo le dije a Ocampo después de la última vez que me puso en una escena con Jorge Luis y Adolfo, que yo esas cosas las cobro bien o no las hago. Ya no somos pendejas de dieciocho: cuando estaba con los dos adentro todo bien, pero a la noche cuando llegué a casa quisimos cojer con Pepe y pensé que me moría. Si te ponés a mirar las películas de afuera, hay cosas que las ves y no entendés cómo las hacen.

- Lo mismo le dije yo la última vez que trabajé con Rodolfo, es una bestia. Para que se le ponga dura tiene que estar duro él, y ni sabe lo que hace. Es peor que un borracho.

- Pero en cámara da bien: los tipos se ponen como locos.

- Ves, vos muy sindicalista pero si los tipos se calientan justificás cualquier cosa. Sos igual que ellos.

- No digas pavadas.

- Pavadas no, verdades: te ponen la plata en la mesa, te pagan vacaciones y aguinaldo, y te dejás hacer cualquier cosa. Y después me criticás a mí. Yo al menos pongo límites.

- Claro, vos sos digna y hacés cualquier cosa, esto es todo por amor. No me vengas con idioteces, que las dos sabemos bien de qué se trata. Yo reclamo lo que me corresponde porque trabajo bien. Es una cuestión de orgullo, hay que ser profesional.

- Se nota que trabajabas en un departamento del Centro: entre polvo y polvo se te contagió el chamuyo de los abogados…

- Las mujeres de los tipos que vienen con nosotras nunca en la puta vida van a hacer lo que nosotras les hacemos en quince minutos. Si los tipos tuvieran eso en la cama, ¿vos te creés que prenderían la tele? Miran nuestras películas para hacerse una paja o para ver si a las muertas de las esposas se les ocurre algo. No cualquiera hace lo que hacemos nosotras…

- Ubicate, nena: nosotras cojemos, no hacemos cirugía. Cualquiera puede cojer.

- ¿Y por qué nos pagan, entonces?

- Porque a Ocampo le conviene: cojemos como él dice, cuando dice, con los tipos que nos pone enfrente. Si Ocampo quiere gordas viene, filma con una gorda y listo. El día en que las gordas se pongan de moda vos y yo no vemos más un peso. Y los tipos lo mismo…

- En la tapa de las películas salimos nosotras, o te creés que los que ven las películas saben quién es Ocampo.

- No les importa, pero sin Ocampo a vos y a mí no nos conocería nadie. ¿Y vos qué preferís, seguirle la corriente a Ocampo o volver a hacer la calle? Acá los tipos están en la misma que nosotras, y al menos nadie te va a salir con algo que no esté en el libreto.

- Y al final del día sabemos que hay cheques para todos.

- Y entonces qué.

- Y entonces nada. Que acá el guión dice que ahora yo estoy en casa y vos entrás con un sobre lleno de papeles, yo te miro y te empiezo a apretar y vos tirás los papeles y nos chupamos las dos encima de los papeles que están todos escritos, acá dice que lo que está escrito en los papeles es importante pero si importara tanto no nos pondríamos a franelear encima.

- ¿Y después viene alguien más?

- ¿Importa?

23.10.07

Este viernes


¿Quieren sexo? Están todos invitados a escucharme leer el texto más cerdo, guarro, incorrecto, chusco y chabacano que escribí en mi vida...


YO PECADOR
Historias de amor, sexo y cabernet

Escritores invitados:
Inés Fernández Moreno
Osvaldo Bazán
Alejandra Laurencich
Juan Terranova
Pablo Toledo
Paula Varsavsky

Viernes 26 de octubre. 20 hs.
LIBRERIA FEDRO
Carlos Calvo 578
San Telmo
Buenos Aires
Tel: 4300-7551

Organizan Cristina Civale y Patricia Suarez


22.10.07

His Dark Materials

Terminé la trilogía His Dark Materials, de Philip Pullman, a cuya adaptación cinematográfica critiqué en el post anterior. Como decía allí, la trilogía tiene sus bemoles y sus puntos fuertes. Algunos de ellos:

  • Es un libro de fantasía, por momentos demasiado orientado a un "lector infantil" (en el sentido peyorativo de la palabra, un escritor que cree que su lector es un idiota que no entiende "pescado" a menos que le refrieguen la cara 5 veces seguidas contra una ballena maloliente). Hay animales que hablan, portales interdimensionales, ángeles que pelean batallas contra osos polares con armadura, y de ahí en más lo que pidan. Fanáticos del realismo, la literatura "cruda" y el "sentido común", abstenerse.
  • Para ser un libro de fantasía, está 10 mil metros por sobre el promedio, aunque no alcanza los picos de sofisticación (Tolkien), modernidad (Gaiman) o anticonvencionalismo (Pratchett) de otros. Y, como dije antes, es un in your face a los panfletos catequísticos de Narnia y esa corriente de épica cristiana con héroes, mesías y salvadores. Pullman tiene héroes y salvadores, pero son todos revolucionarios que resisten y destruyen la Autoridad (así, con mayúsculas, aparece Dios y el mito del génesis cristiano como el gran "eje del mal" en el libro).
  • Para ser un libro que se dirige de formas tan explícitas y a veces poco felices a un público infantil, es maravillosamente complejo y sofisticado (cuando el autor le da permiso): personajes muy bien construidos y nada simples, ideas enrevesadas y densas, temas controvertidos y 100% incorrectos, etc.
  • Hay millones de ideas, y casi todas funcionan. De cada página se pueden sacar personajes, principios, contextos y guías argumentales para 5 libros más, y todos estarían buenos.
  • La escritura es efectiva, por momentos es muy buena y de a ratos sorprende. Pero también hay momentos rutinarios, cosas a las que les falta un golpe de horno o una vuelta de tuerca.
  • Hay miles de referencias a cuestiones científicas (física cuántica a patadas), al Paradise Lost de Milton (la batalla entre ángeles leales y ángeles rebeldes "caídos" pero dada vuelta), a ideas del Romanticismo, a los conceptos de inocencia/experiencia de William Blake, a cuestiones de teología, etc. Saber mínimamente de qué va la mano con esas cosas llena al libro de ecos. Pero ignorarlas completamente no le quita ni una línea, la narración contiene todo y se contiene a sí misma.
  • El problema con lo anterior es que partes significativas de la historia se van en explicaciones.
  • Los héroes de la historia son dos chicos, Lyra Belacqua y Will Parry. La manera en que esos chicos crecen y aprenden está más que muy bien manejada, y por momentos deja a Harry Potter (el competidor más directo en el mercado literario) como una estudiantina. El final de la tercer novela, donde resuelve la historia de ellos y su paso de la niñez (el gran tema que subyace todo es el eje inocencia/experiencia en el sentido más William Blake de la palabra), está más que muy bien logrado.
  • Pero otras cosas que hacen al "gran finale" están ejecutadas, no a las apuradas ni torpemente, pero sí con bastante menos panache.
  • En la calidad de la narración, en el relato de las escenas de acción, en los diálogos, en todas las cosas en las que se transparenta la "mano del escritor", es donde J. K. Rowling le gana por ocho cuerpos y sin forzar el motor. Pullman tiene ideas osadas que Rowling no incluiría en sus historias, un enfoque más "serio" de lo que implican sus historias y de cómo se engarzan en debates filosóficos y en tradiciones culturales. Si los dos hicieran un libro juntos, agarrate.
  • Vale la pena leerlo, y vale la pena leérselo a un chico a ver qué pasa. Pero, dicho sea antes de que empiece la parafernalia que se va a venir en diciembre, tampoco es la octava maravilla que nos va a querer vender Catalina Dlugui.

19.10.07

Llegando los monos II: los simios contraatacan

Estoy leyendo una edicion omnibus con las tres novelas de la trilogía His Dark Materials, de Philip Pullman. Los libros son extraños, en una tierra indefinida entre la novela infantil y la de adultos, pero sobre todo un ejemplo de buenas ideas con una ejecución que no les hace juego: las ideas están, la imaginación sobra, cada detalle está cuidado, la historia es interesante, los personajes están bien armados, pero la mano de Pullman no está siempre a la altura y a los libros se les ven las costuras cada 5 páginas. El balance da positivo, pero hay momentos en los que dan ganas de patearle la cabeza al grito de "No me tomes por idiota".

La parte más interesante es que, en una historia a caballo de la fábula y la fantasía dirigida a un público infantil, Pullman trabaja con temas bastante atípicos: nociones de física cuántica, influencias muy pesadas del Paradise Lost de John Milton (un libro que no se deja leer facilmente, pero que es una de los poemas más maravillosos e inagotables jamás escritos - a mí me tocó estudiarlo y enseñarlo varios años seguidos, y nunca la pasé mejor), y sobre todo una firme convicción agnóstica anticlerical que es el centro de la historia. O sea, usa un género que generalmente baja línea religiosa/moral para darle palos a la Iglesia Católica en particular y a cualquier religión organizada en general, para cuestionar las historias del Génesis judeocristiano, para hablar de la corrupción de los hombres que usan las ideas divinas, y para mojarle la oreja al santurrón bajalínea de C. S. Lewis y sus panfletarias Crónicas de Narnia.

Pues bien, justamente a caballo del éxito de las películas de Tolkien, Narnia y Harry Potter, a Pullman le compraron los derechos para llevar las novelas al cine por más que un puñado de dólares (o, en este caso, de libras). Y después de idas y venidas de guionistas, directores y plazos varios, la peli de la primer novela (The Golden Compass en la edición yanqui, Northern Lights en la edición británica, mal traducido en Argentina como La brújula dorada cuando es una referencia explícita a unas líneas de Milton que hablan de dos compases de oro con los que Dios dio forma al universo) se estrena en diciembre con 200 millones de dólares de presupuesto, miles de estrellas invitadas y toda la bambolla consecuente.

En este caso sería una buena noticia: el tono didáctico de algunas partes en las que a Pullman se le va la mano debería desaparecer en la adaptación a la pantalla, la acción va a destacar más, hay efectos especiales a patadas, debería ser en ciertas cosas hasta mejor que los libros, una película pochoclera pero con resto para algo más. Hasta que se filtraron ciertas "adaptaciones" al guión, que eliminan justamente el centro de las tres novelas: para no "ofender" a los religiosos, sobre todo del mercado estadoundense, se limpió toda referencia a la iglesia.

Eso debería ser más que complicado, porque justamente las novelas cuentan una guerra organizada contra la Autoridad (Dios como lo conocemos), un usurpador del poder celestial, y contra todas las instituciones que lo "representan" en los múltiples universos del libro, invariablemente corruptas, inescrupulosas y atornilladas a toda costa a su cuota de poder. Es com osi a Peter Jackson al dirigir el Señor de los Anillos le hubiera sacado los elfos y todos esos bichitos raros, o si al drector de Superman se le hbiera dado por eliminar ese molesto detalle de que el tipo salga volando cada dos por tres.

En la adaptación cinematográfica, el Magisterio (el brazo institucional más alto de la Iglesia, en realidad un símbolo de la Iglesia entera) se convirtió en "los gobiernos malvados y despóticos que oprimen a la gente". Que no se sorprenda nadie si aparecen con turbantes, barbas y remeras que digan "aguante al Qaeda, Ahmadinejad al poder".

Vale la pena aclarar qe estos mismos escandaletes se dieron con los libros, con gente que los trata de paganos antireligiosos y otros (entre ellos, hay que aclararlo, voceros de la Iglesia Católica) que dicen que el libro o hace más que denunciar ciertos exceos del poder terenal de la Iglesia, los mismos por los que vienen pidiendo perdón desde hace 40 años, y que no deja de ser una ficción, y que los lectores tienen el suficiente seso como para decidir qué compran del libro y qué no.

¿Conclusión? Espera y verás, en parte, ya que nadie vio la película, pero habla del poder contradictorio del dinero y del brazo censor de la "corrección política": una historia urticante para los conservadores estudios se hace tan atractiva económicamente que no les queda otra que agarrar viaje (seguir montados a la ola del cine fantástico, buscando historias que ya hayan tenido éxito en el libro, y esta trilogía rompió todo en ventas), pero a la vez la tuercen hasta que se quiebre con tal de no despertar al dragón dormido de los conservadores, mojigatos, cerrados de mente y pelotudos de este mundo que no se conforman con quedarse en sus casas sin ir a ver la película, sino que tienen ese impulso irrefrenable de salir a protestar a la puerta de los cines y pedir censura a gritos con cara de "heridos en su fe" (al estilo Última confesión de Cristo).

Los codiciosos se unen con los pusilánimes. De un lado están los fanáticos enceguecidos y del otro los lectores de mente abierta que pueden tomar una crítica sin que el mundo se les caiga... y adivinen quién pierde.

16.10.07

Arranquen el motor, que se viene el descuartizador


Para los últimos días del mes, en su librería amiga, la segunda antología de cuentos de Mondadori - Reservoir Books (la primera fue "En celo"). La tapa y el título lo dicen todo (la tapa, dicho sea de paso, está buenísima).

Entre los 20 cuentos, de la mitad tirando p'al fondo, van a encontrar Causas simples para crímenes improvisados, cuento de quien suscribe sobre un caso policial que sacudió ala opinión pública... allá por 1955 (siempre con los temas de actualidad y la estrategia marketinera, yo: María Soledad, el Loco de la ruta, el caso García Belsunce, Lourdes di Natale, todos los casos de tapa de los diarios y en el medio Toledo con un descuartizador de 1950, si yo ya te decía que soy un león para las ventas...).

Así que ya saben qué regalar para las navidades...


9.10.07

Cómo ir gratis a las universidades más caras del planeta

¿Te bocharon en el ingreso al MIT? ¿La beca de Stanford no te salió? ¿Querías ir a Yale pero no tenes ni para el bondi a Glew? ¡A no desesperar!

La sección Chocolate por la noticia de ¡Lo parió! redescubrió la rueda, o en este caso se encontró con una gran sección de uno de los servicios más usados de Internet: itunesU


El truco es el siguiente: para los que tengan el iTunes (se descarga gratis acá), se conectan al iTunes store de Estados Unidos y buscan la sección iTunesU. Ahí van a encontrar un listado de universidades, y dentro de cada universidad una lista de cursos y seminarios que se pueden descargar en audio o en video. O sea, simplemente se descargan las clases (sin materiales impresos, aunque en algunos casos sí con los programas y las listas de lecturas en pdf). Revolviendo entre la oferta de las distintas universidades hay muchos temas interesantes (mucha ciencia, tecnología e informática, pero bastantes humanidades, artes, literatura, cultura, religión, etc.), con capos en lo suyo, y muchas conferencias o paneles sobre los temas más diversos dictadas por gente que va de Steve Jobs al Dalai Lama, pasando por infinidad de escritores, periodistas, científicos, etc.

Los archivos están en AAC, el formato de compresión de Apple, pero el mismo itunes los convierte a MP3 para los que los quieran pasar a cualquier MP3 (los iPod los reproducen así como vienen) y tomarse el 60 poniendo cara de gran intelectual cosmopolita en ejercicio.

Otra opción es el OpenCourseWare del MIT, de donde se descargan paquetes con videos de algunas clases y material de lectura (esto se descarga directo del navegador). Y, metiéndose ya en el terreno de las universidades pagas a distancia que les cambiaron la vida a la gente, ni hablar de The Open University, el programa pionero inglés que es a UBA XXI como el Himalaya es a una baldosa levantada por las raíces del malvón del patio de mi casa (escépticos dirigirse hacia el videoclub más cercano a alquilar Educating Rita).

Lo que vengo escuchando hasta ahora (un curso de "Literature and crisis", sobre obras de Platón, Aristófanes, Boecio, Shakespeare y Voltaire que reflejan momentos de crisis personal, cultural o política) es muy interesante, aunque tampoco es que está 100 millones de kilómetros por delante de clases que he escuchado en la Argentina (corrección: de las buenas clases, que no necesariamente abundan).

Ahora bien: ya que la UBA es una universidad pública (a diferencia de todas estas universidades gringas), ¿por qué no tienen un emprendimiento como éste en lugar de lucrar con el curro de las desgrabaciones de clases? Esto es simple, relativamente fácil de realizar, no requiere de ningún gran despliegue de tecnología ni de dinero, y acerca la universidad a la gente que no puede acercarse a las clases. También les puede venir muy bien a los chicos de los secundarios, para que se den una idea de lo que son las clases universitarias. ¿A alguien se le va a prender la lamparita, o es demasiado pedir?

7.10.07

Lado B: Che Guevara

Retomando la costumbre de postear los Lados B, algo que está escrito hace ya bastante tiempo pero que esta semana se hace más "candente"...

- Para matar al enemigo a distancia pueden apuntar a la cabeza o al torso. No pierdan tiempo con la cabeza, que es un blanco más chico y se mueve todo el tiempo, y menos si el enemigo tiene casco. En el torso tienen para elegir: corazón, pulmones, hígado, bazo, intestinos, estómago, tráquea, vejiga. Apunten alto y al centro, que es lo que más rinde. Si le dan bien al corazón el tipo se queda seco, no llega ni a terminar el paso. Los pulmones tardan un poco más pero también sirven, y como sangran mucho impresionan a los compañeros del herido. Las tripas son más lentas, pueden pasar horas desangrándose a grito vivo, yo he visto a soldados que hasta terminar de morirse aguantaron un día o más. Si el tipo tiene suerte y llega a ver a un médico, va a terminar paralítico o va a cagar en una bolsa de plástico el resto de su vida. Si lo que quieren es tomar prisioneros apunten a la altura del muslo o de las rodillas. Un buen tiro en la pierna, uno que pegue en el hueso o en alguna arteria, vale por dos: como el soldado queda herido y no puede caminar, no falta el compañero pelotudo que lo cargue a hombros o lo arrastre: dos blancos seguros. A esos me los rematan a pistola. Y que no se les olvide: enemigo que tiene la cabeza colocada sobre los hombros, enemigo que lo rematan: a balazos, a machetazos, a patadas, pero no quiero saber que alguno de ustedes terminó reventado porque algún herido se quiso hacer el héroe. Y tampoco quiero enterarme de que tuvieron problemas con el fusil: el fusil es la novia de todos ustedes, y yo soy el padre de la novia que los va a recagar a patadas si tratan mal a la nena. Lo limpian todas las noches, no dejan que se les moje, no lo tiran al piso, no lo usan de bastón, no le hacen nada extraño. Si ven a algún compañero caído le sacan las balas, agarran el rifle y recién entonces le toman el pulso, nada de hacerse los médicos o de ir cargando gente por la selva: mejor que los heridos disparen hasta el último segundo y se carguen a los más que puedan antes de hacerse matar, porque acá un balazo es una infección y una infección es la muerte así que la van a pasar mejor remachados a balazos Y al que se tire al piso al primer tiro y pida por su madre voy yo mismo y lo mato a golpes, cobardes de mierda que no merecen ni la bala que ya tienen en las tripas. Porque ustedes se creen que yo soy un tipo simpático con acento argentino que da discursos en La Habana, se creen que les voy a contar historias divertidas de cuando andaba en moto o algún cuentito del abuelo Marx y de la vez que nos emborrachamos con Fidel, pero no se confundan: yo soy el hijo de puta que les va a volar el culo a tiros si no hacen lo que les digo, y no lo voy a pensar ni dos ni una ni media vez. ¿Les quedó claro?

5.10.07

Llegando los monos

Resulta que ahora la estupidez del "creacionismo/diseño inteligente" (el invento por el cual decir que el mundo se creó en 7 días hace 6.000 años un martes a las 5 de la tarde no es fanatismo religioso sino "curiosidad científica") se expande a Inglaterra con una pequeña ayuda de los musulmanes. En nuestro país, las escuelas religiosas hacen lo que pueden para "explicarle" a sus profesores de biología que a ellos les gustaría mucho que, contra lo que dicen los programas oficiales, la ciencia que esos profesores enseñan y cualquier variante de la lógica científica, presenten la idea de que la evolución es "una teoría más".

Lo interesante de esta historia es que demuestra que los extremos se tocan y todos los fanáticos son iguales: los ciegos cristianos y los ciegos musulmanes, a la hora de poner sus "libros sagrados" por delante de cualquier otra cosa, tienen intereses comunes. No es tan desquiciado como los estados religiosos musulmanes o la teocracia de los estados centrales/sureños de Estados Unidos, en donde van día por medio a los tribunales por este mismo tema,
pero es interesante la postura de algunos de "respetemos la posición de esta gente y aprovechemos para mostrarles de qué la va la cosa" y el hecho de que no todos se la crean.

O sea, ¿respetar qué? ¿Que no ven el mundo delante de sus ojos? ¿Que pretenden que todos actúen como si su fe fuera la única verdad? ¿O alguien realmente cree que se pueden confrontar una teoría científica con el dogma religioso en una "discusión" en términos iguales? Dan pena los fanáticos cuando dicen "es una teoría, puede estar equivocada y lo mío es una teoría alternativa": no, ganso, lo tuyo es un dogma sostenido por ciertos enunciados incuestionables, mientras que la ciencia tiene la honestidad de poner todo en cuestión. Si los científicos "se conforman con teorías endebles", los religiosos "llaman verdades a cosas que no se pueden demostrar".

O sea: si los Testigos de Jehová rechazan las donaciones de órganos y las transfusiones de sangre, allá ellos y en todo caso tendremos los famosos problemas de los médicos de los hospitales, que si no los tratan van presos por abandono de persona y si los tratan van contra las convicciones de la persona y de la familia. Pero meterse con los programas escolares es como si los Testigos de Jehová hicieran lobby contra los bancos de sangre y le pincharan las gomas a las ambulancias que llevan los riñones para los transplantes.

Para hablar de situaciones concretas, si los ortodoxos israelíes respetan a ultranza el shabbat, con su pan se lo coman, pero que apedreen a las ambulancias que cruzan su barrio los sábados ya es inaceptable. Que los musulmanes no beban, allá ellos, pero si me tomo una birra en la esquina de Teherán ¿tienen derecho a bajarme a tiros por hereje?

La respuesta más lúcida la dio Bertrand Russell (cuando no) en 1952, en un artículo en el que escribió
If I were to suggest that between the Earth and Mars there is a china teapot revolving about the sun in an elliptical orbit, nobody would be able to disprove my assertion provided I were careful to add that the teapot is too small to be revealed even by our most powerful telescopes. But if I were to go on to say that, since my assertion cannot be disproved, it is an intolerable presumption on the part of human reason to doubt it, I should rightly be thought to be talking nonsense. If, however, the existence of such a teapot were affirmed in ancient books, taught as the sacred truth every Sunday, and instilled into the minds of children at school, hesitation to believe in its existence would become a mark of eccentricity and entitle the doubter to the attentions of the psychiatrist in an enlightened age or of the Inquisitor in an earlier time.
La respuesta más divertida, aunque a la vez bastante aguda, es la de los "pastafaris" de la Iglesia del Monstruo Spaghetti Volador. Para protestar, los tipos crearon una religión con su propia teoría de la creación. Al ser religión, registrarse como culto y demás, entra en ese "halo místico-legal" que tienen las creencias religiosas, esa "sacrosantidad" sobre la "que no se habla" porque "es la fe de cada persona". Y entonces, ¿tienen derecho a reclamar ante los tribunales que se enseñe en todas las escuelas su versión de la creación, una bola de estofado salida del monstruo spaghetti? Y si la respuesta es no, ¿se puede insistir en la versión "creacionista" sin darle la razón a Russell con eso de que sólo es aceptada/tolerada/tratada de forma particular porque viene de un grupo de gente con poder, que históricamente tuvo poder político/económico/simbólico?

4.10.07

I will show you fear in a handful of dust

"Vení para casa ya que la fábrica de al lado se está incendiando"


Yo me quejaba de los martes, pero los miércoles tenían un as en la manga...