12.10.06

Pago lo que sea

por una de estas maravillas:




La página está en japonés, con lo que vaya a saber uno lo que dice, pero la gente de Boingboing dice que es completamente funcional. Cambio todas las computadoras que tengo, que tuve y que tendré por una de estas.

El primer cuento que escribí fue a los 8 años, como una excusa para usar la Olivetti Lexikon 80 de mi abuelo. La Olivetti es la típica máquina verde gigante pesada de oficina, que no falla nunca y resiste ataques nucleares. Es una hermosa mole de metal fundido, con un diseño de esos que de tan reconocidos son casi invisibles (y que de tan perfectos, terminan en los museos de arte). El ruido del metal contra el papel casi como un disparo, el carro gigantesco (más para un chico de 8 años) que se movía despacio, la campana que suena cada vez que se pasa el margen derecho, las palancas y las teclas... no hay nada como escribir en una buena máquina de escribir, y si bien hay máquinas más atractivas, más chicas, más elegantes, más viejas, más legendarias, para mí LA máquina de escribir es ésta:


De hecho, una de los pocos objetos que conservo de mi abuelo es esa misma máquina de mis 8 años. Hoy en día el carrete de tinta está casi seco (por poquísimos pesos se consiguen en casi cualquier casa de artículos de oficina los típicos carreteles de tinta negra y roja) y los dedos, acostumbrados a los teclados blandos de la computadora, se agarrotan a la media carilla, pero cada tanto hago lo mismo que hacía cada vez que iba a su casa (y me dejaban): enrollo una hoja en blanco y, a dos dedos, arriba de todo, le escribo mi nombre. Pequeños placeres.

5 comentarios:

M.Cúparo dijo...

Tengo algo para decir, que sonará bastante terrible para los amantes de lo clásico: me resulta romántico esto de darle al teclado de la pc.

Y también he escrito alguna cosa sólo por el placer de teclear.

En cuanto a las máquinas de escribir, las odio. No te dejan pegarle a dos teclas al mismo tiempo y son ruidosas.

El murmullo recatado que se escucha mientras escribís un párrafo entero sin levantar los dedos, a toda velocidad, está buenísimo.

Pablo Toledo dijo...

Los teclados de PC tienen atractivo cuando son del estilo teclado de notebook: teclas planas, de poca elevación, suaves y de toque blando. En esos teclados, da la sensación de que las palabras caen en la pantalla sin que los dedos hagan demasiado. Las teclas de los teclados genéricos de PC son un punto medio que no tiene ni la onda de las máquinas de escribir ni la fluidez de los teclados blandos. Pero igual, como aclaré en el post, los teclados de máquina de escribir no están hechos para nuestros dedos mimados por los teclados de computadora: hoy en día, a mí me dan calambres a la quinta línea por la fuerza con que hay que darle a las teclas, y ni hablar de escribir a 10 dedos, algo que en PC me sale más o menos eficazmente.

M.Cúparo dijo...

Sí, creo que los dos tipos de teclados (el estilo notebook y el genérico) son placeres distintos.

Y entiendo lo de la máquina. De hecho, yo intenté que me gusten y me pasó eso que en el propio post.

M.Cúparo dijo...

eso que decís en el propio post.

maria_algorri dijo...

Así q entiendes de máquinas de escribir antiguas por lo que veo. Te dejo mi email y si te interesan contéstame, yo te mando una foto de una que acabo de conseguir muy antigua.

maria_algorri@hotmail.es